¿Proxmox en portatil y wifi? (6-Abril)

🌐 Atenea-x: la guerra del WiFi y el nacimiento del caos controlado

Si el primer día fue una locura controlada… el segundo directamente fue una guerra contra la física, la red y las limitaciones de Proxmox.

Porque claro, ya teníamos algo importante:
👉 Proxmox funcionando con interfaz gráfica

Pero alguien tuvo la brillante idea de pensar:
“¿Y si ahora lo hacemos funcionar por WiFi?”


📡 1. La idea imposible: Proxmox sin cable

Proxmox nunca fue pensado para trabajar con WiFi.

Está diseñado para entornos de servidor:

  • Ethernet estable
  • baja latencia
  • redes predecibles
  • nada de interfaces inalámbricas cambiantes

Pero eso, evidentemente, no nos frenó.

Porque si ya habíamos metido GUI…
¿por qué no romper un poco más el sistema?


📶 2. El gestor WiFi: la primera victoria engañosa

Instalamos un gestor WiFi completo:

  • escaneo de redes (SSID)
  • conexión manual
  • almacenamiento de contraseñas
  • gestión básica de redes

Lo típico… pero funcionando dentro de Proxmox.

Y tras una pequeña modificación crítica del sistema de red:

👉 conseguimos que Proxmox dejara de depender de Ethernet
👉 y empezara a usar el adaptador WiFi

En ese momento pensamos:

“Esto ya está ganado”

Error.


💥 3. Internet sí… máquinas virtuales no

Proxmox tenía Internet por WiFi.

Pero las máquinas virtuales… no.

El problema era brutalmente simple:

  • WiFi no soporta bien modo bridge
  • las VMs no recibían tráfico correctamente
  • el networking virtual se rompía

Y ahí entendimos algo importante:

Proxmox no odia el WiFi… simplemente no fue diseñado para convivir con él.

Toda la idea empezó a desmoronarse.


🔌 4. Plan B: vuelta al cable

Sin demasiadas opciones, volvimos a lo clásico.

Conectamos un cable de par trenzado RJ-45 a un Ubuntu Server y lo configuramos como router intermedio.

La idea era simple:

  • Ubuntu → router/NAT
  • Proxmox → cliente estable por Ethernet
  • VMs → internet a través del router

Funcionó.

Pero dejó una pregunta incómoda:

¿Para qué estamos metiendo GUI si al final dependemos de otro servidor?


🤔 5. La contradicción del proyecto

En ese punto apareció la reflexión clave:

  • Queríamos un Proxmox portátil
  • Pero dependíamos de infraestructura externa
  • Queríamos simplicidad visual
  • Pero añadíamos complejidad de red

Era evidente que algo no cuadraba.

Y entonces decidimos insistir una vez más en la locura.


🧠 6. Volver a lo básico: WiFi por terminal

El gestor gráfico de WiFi fue eliminado.

Demasiado inestable. Demasiados problemas.

Lo sustituimos por algo mucho más robusto:
👉 un gestor WiFi por comandos

El sistema funcionaba así:

  • lee un fichero de texto
  • obtiene SSID y contraseña
  • conecta automáticamente al iniciar

Sin interfaces. Sin clics. Sin dependencias raras.

Y funcionó.

Además, permitía algo clave:
👉 conectar Proxmox desde cualquier sitio usando el móvil como hotspot


🔥 7. El salto mental: NAT en lugar de bridge

Aquí llegó el verdadero cambio de arquitectura.

La pregunta fue simple:

Si WiFi no soporta bridge… ¿por qué no usar NAT?

Y ahí todo encajó.

Diseñamos un sistema con:

  • iptables para NAT
  • red interna para VMs
  • routing controlado desde el host
  • DHCP interno en Proxmox

Las máquinas virtuales ya no dependían del WiFi directamente.

Dependían del propio Proxmox como gateway.


🚀 8. Resultado final: estabilidad en medio del caos

Después de horas de pruebas, errores, reinicios y ajustes:

🎉 lo conseguimos

  • Proxmox funcionando en portátil
  • conectado por WiFi
  • VMs con acceso a Internet mediante NAT
  • red interna estable
  • sistema portátil real

🧩 Conclusión

Después de más de 8 horas de trabajo, llegamos a una conclusión clara:

No estábamos construyendo un sistema estándar. Estábamos construyendo un laboratorio de red portátil.

Y lo más sorprendente:

👉 funcionaba.

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